Metricool

Opción C Pixel de seguimiento sin Javascript

Retrato de joven

Caracas, Venezuela

Hombre del campo

Sabana Redonda, Lara, Venezuela

Joven emprendedora

Impact Hub, Caracas, Venezuela

Mujer de Birongo

Birongo, Miranda, Venezuela

Retrato de la risa

Birongo, Miranda, Venezuela

Otro día en el paraíso

Que difícil se me hacen algunos días.
Luego de pasar 24 horas sin dormir, las voces en mi interior se hacen más claras.
No existe bien, ni mal, justicia o injusticia. Vivir es simplemente atravesar por un sinnúmero de accidentes azarosos que van perfilando nuestra experiencia.
Sin embargo, esto de vivir se acabará un día.
No sé por qué se aferra tanto el ser a esta existencia, pero creo que en la mayoría de nosotros existe un deseo profundo de no dejar de ser.
Porque morir es simplemente dejar de existir, perder todo vínculo, atadura, interpretación o comprensión de esta compleja serie de vicisitudes llamada vida.
No hay cielo ni infierno esperando más allá.
Son nuestras ansias de no enfrentarnos a la negación del ser, a la nada, las que dieron origen a todo tipo de creencias religiosas o espirituales.
Este tránsito carente de propósito, en el que buscamos formas de darle sentido, provoca un sinfín de emociones, sensaciones y pensamientos.
Somos esclavos de una conciencia atrapada entre nuestra biología y nuestro lenguaje. Es una prisión que no nos contiene solamente, sino que nos da forma, nos define.
Y simplemente tratamos de darnos una explicación que nos de sentido dentro de esta confusión cósmica que es la vida humana en la tierra.
Yo mismo trato de ocuparme del futuro, de construir alternativas mejores para mi existencia futura. Iluso ¿no?.
Cuando echo el ojo hacia el pasado, es cierto que gran cantidad de las cosas sucedidas correspondían a un curso de historia con cierta causalidad. O eso creí.
Hoy me percato que no hubo tal lógica. No hubo karma, nada del ábaco existencial que da cuenta de nuestro avance espiritual.
Las cosas, buenas o malas, simplemente suceden sin miramientos.
Claro que si se opera dentro de ciertos patrones o esquemas, aumentamos la probabilidad de que cierto tipo de eventos ocurran. Pero la verdad que no es confiable, no es ciencia exacta. Más bien es un ridículo juego de dados, articulados por un gato (vivo, muerto o ambas condiciones) en una caja,
Yo tenía fe, cuando comencé.
Hoy estoy triste y cansado

El poder del ahora, excelente video

Hay días que se me hacen difíciles

Esos días en los que veo su rostro en cada esquina, sus ojos en otras miradas, su sonrisa en otra boca...
su figura me asalta desde cada otra que veo al pasar, su voz susurra entre los ruidos de la calle...
evoco una caricia, un beso.
Mis ojos se inundan de un ardor que los desborda, para luego bajar cálido por mis mejillas, son memorias derramadas...
ese dulce sabor amargo de un destierro que no quiero, que sobrevivo a regañadientes...
una familia que no tengo.
El aire entra y sale de mi, a fuerza llega a mi interior pero corre como un prisionero liberado al salir...
no tienen fuerza mis manos, flaquean de debilidad mis piernas, el frío me hace reo de las sábanas.
Se teje una maraña de conversaciones en mi mente, fantasías de palabras que no se cruzarán, anhelos que se hacen sueños...
explicaciones carentes de sentido, una alabanza a mi locura porque no está conmigo, a ellas ya no las tengo.
Días que a fuerza de tiempo me sobrepasan, me doblegan y me arrastran...
esos en los que no quisiera estar, sólo correr de ellos sin parar, sin detenerme...
días eternos, pero que siempre terminan.
Sé que estos días también pasarán, pero mientras sucede me siento como hierba arrasada por el fuego...
arden en mi esas ausencias, estos vacíos.
Son estos momentos que no quiero, más son los que más tengo...
un despropósito sentir este dolor y desconsuelo, conversar a diario conmigo para ver como me conmuevo...
empujar mi carro pesado de sueños, de emociones nobles, de amores y te quieros...

hasta un descanso, hacia un día bonito de esos que hoy recuerdo.