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Retrato de joven

Caracas, Venezuela

Hombre del campo

Sabana Redonda, Lara, Venezuela

Joven emprendedora

Impact Hub, Caracas, Venezuela

Mujer de Birongo

Birongo, Miranda, Venezuela

Retrato de la risa

Birongo, Miranda, Venezuela

Deambulo con la tristeza a flor de piel

Sombría como es ella...
solitaria como se la ve...
sin una sonrisa...
fiel a mi.

Los colores cambian con su presencia...
mis ojos se hinchan de tanto verla...
y ella me quiere, no me abandona...
está allí, esperándome en el peldaño, sola.

Siempre ha estado conmigo...
yo por décadas la he detestado...
y ella fielmente me ha esperado...
porque ella de mi no depende.

Suele arroparme en un abrazo...
que me ahoga hasta quitarme aliento...
sobre todo en estos tiempos...
en que he quedado devastado.

No es fácil vivir con ella...
sintiendo la presión en el pecho...
la garganta ahogada en tanta lágrima...
el desdén de los pasos...
y hasta la perdida del hambre.

Este tiempo de penumbra me ha ayudado...
a aceptarla en mi morada, en mi cama destrozada...
sus berrinches, sus arrebatos...
y sus delgados huesos blancos.

Aunque desate su ira...
melancolía...
sobrellevarla es más grato...
no debo sufrir ya tanto...
somos una sola piel y llanto.

Dejaré la puerta abierta, para que de cuando en vez...
me pueda visitar alegría...
y aceptar que en el alma mía...
tristeza vive mi vida.



Soy más que una memoria

No soy recuerdo...
no soy historia...
a ti que por ilusión vana...
me abandonas.

No soy yermo de olvido...
lodazal de añoranzas...
ni cauce de melancolía.

Soy hombre noble en mis acentos...
ingenuo ser que confía...
en las flores de amor puro...
a pesar de las espinas.

El presente trajo tormentas...
que devastaron los cimientos...
de mi hogar, del sitio de mis afectos...
me ha dejado desnudo, sin cobijo, sin sustento.

Soy un tiempo que no pasa...
un eterno presente que fluye...
en devenires distintos...
unos sonrientes, otros hirientes.

No ha cesado mi búsqueda de lo que quiero.

Así que no soy historia ni soy lamento...
soy la vasija de un alma, llena de amor honesto...
capaz de entregarse todo, comprometerse todo...
sin remilgos, sin cortapisas, total, entero, completo.

Soy de los hombres leales que no habitan en recuerdos...
porque están siempre presentes en las marcas de los besos...
en las laceraciones de mil caricias, en el fundido de dos cuerpos...
en los hijos que tuvimos y la vida que vivimos.

Olvidarme será más leve, que tenerme de recuerdo


Te pienso sin querer; para aquellos días de nostalgia